Pago de Impuestos en Estados Unidos
En
Estados Unidos, pagar impuestos, es algo que no solamente deben hacer los
estadounidenses. Los impuestos se encuentran en todo lo básico del día.
Cuando se compra algo o se utiliza un servicio, usualmente hay un impuesto, a
excepción de algunos bienes. Algunas veces hasta las cuentas presentan algún
tipo de impuesto al final del estado. Los cheques pagados tienen muchas
deducciones incluyendo el impuesto de renta. Dinero ganado de inversiones
también tiene impuestos. Quienes poseen una propiedad también deben pagarlos.
Luego esta la declaración anual de impuestos. Raramente la tasa de impuestos
baja, y si lo hace, es en forma insignificante. Pagar impuestos es parte de la
cultura estadounidense. Quienes tratan de evadirlos, por ejemplo los de ingreso,
pueden enfrentar cargos y hasta la cárcel. Para quienes viven en Estados Unidos,
pagar impuestos es básicamente un requisito. Pero que sucede, cuando los
ciudadanos estadounidenses salen de Estados Unidos por un periodo extenso de
tiempo o dejan el país permanentemente? En la mayoría de los casos, en muchos
países, cuando un ciudadano deja el país, no necesita pagar impuestos del
capital e ingreso ganado a su país natal. Estar lejos de su tierra por un
periodo extenso de tiempo o hasta entregar la ciudadanía, los libera del
requisito de pago de impuestos en ingreso y capital ganado. Pero en Estados
Unidos no es así, los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes, están
gobernados por distintos impuestos de ley. Esto también aplica a individuos que
se convierten en estadounidenses por “accidente”. Sus padres no lo son, pero el
hijo nació justo en Estados Unidos, salió del país pequeño y nunca regresó.
No importa en que lugar del mundo viva un ciudadano estadounidense, pues siempre
estará sujeto al pago de impuestos federales. Cuanto tiempo esté fuera de
Estados Unidos no importa, ya que de acuerdo al gobierno de Estados Unidos,
siempre tendrá la obligación de pagar impuestos. Hay opciones para quienes son
sujetos al pago de impuestos y no residen en el país. Sin embargo muchos
consideran estas opciones “extremas” y no los libera completamente de su
obligación de impuestos. Una opción es renunciar a la ciudadanía estadounidense
y al pasaporte, lo cual puede lograrse, adquiriendo un nuevo pasaporte de otro
país.
Deshacerse del pasaporte para muchos no es gran cosa, sin embargo para
otros si lo es, especialmente cuando se considera que en otros países no es
necesario entregar el pasaporte para exenciones fiscales en su patria.
Suponiendo que un individuo da término a su residencia o ciudadanía
estadounidense no lo libera del todo de los impuestos. Si el promedio de
impuestos de renta del individuo supera los $136,000 cinco años después de la
expatriación, o si el patrimonio neto es mayor a $2 millones, entonces aun
deberá pagar impuestos alternos.
El impuesto aplica por un periodo de 10 años y la tasa es similar a la de los
estadounidenses. Es importante notar que la política de impuestos mayormente
aplica a ingresos de fuentes de Estados Unidos. Debido a este requisito final,
es que muchos expatriados pueden evadir el pago de impuestos estadounidenses
asegurándose de que su ingreso no venga de fuentes estadounidenses. Sin embargo,
para muchos hacer esto no es posible y no tienen opción de evitar el pago de
impuestos estadounidenses.
Casi no existen formas de escapar del pago de impuestos mientras se viva dentro
o fuera de Estados Unidos como ciudadano o expatriado. El impuesto de la renta
es importante para un país, debido a la cantidad substancial que genera. El
senado quiere introducir un impuesto de salida para residentes permanentes y ex
ciudadanos estadounidenses. Bajo la propuesta, los individuos aun serán sujetos
al pago de impuestos como se mencionó anteriormente. Sin embargo, personas con
una propiedad mayor a los US$600,000 deberán pagar un impuesto de salida. Los
impuestos aplicarían las ganancias no obtenidas por estos bienes y deberán
pagarse dentro de 90 días de la expatriación. Otra parte del acuerdo afectaría a
expatriados con un IRA o plan de pensión similar. A ellos se les pedirá el pago
del 30% fuera de impuestos por retención de ganancias no realizadas. Para evitar
pagar estos impuestos, algunos tomaran la opción de regular sus bienes a
familiares en Estados Unidos. Aunque estos bienes sean considerados regalos o
herencias, deberán pagar 30% de impuestos. Si el acuerdo se firma y pasa a ser
ley, ex ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes por largo periodo,
probablemente tendrán que pagar mayores impuestos. Ellos podrán escoger entre
pagar o no los impuestos, sin embargo no hacerlo seria perjudicial. Diferir
impuestos poniendo un bono al tesoro de Estados Unidos puede ser tan malo como
no pagar impuestos. Como resultado, el gobierno de Estados Unidos no le
permitirá al expatriado regresar a Estados Unidos. Prácticamente Estados Unidos
seria prohibido aun para propósitos de visita.
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